En un mundo cada vez más globalizado, no cabe ninguna duda de que la necesidad de comunicarnos con personas que hablan otros idiomas está cobrando cada vez una mayor relevancia. Tanto en las conferencias internacionales, en las reuniones corporativas o en cualquier entrevista en la que intervenga un sujeto que vive en el extranjero y que no habla nuestro idioma, garantizar una buena comunicación y entendimiento entre todas las partes es fundamental para poder disfrutar de fluidez en este ámbito. Y aquí es donde entra en juego la interpretación consecutiva.
Este tipo de interpretación se basa en una técnica en la que el orador realiza pausas estratégicas durante su intervención y, mientras la persona habla, el intérprete toma notas cuidadosamente para luego reproducir su discurso en otro idioma, respetando tanto el contenido como la intención comunicativa original. A diferencia de la interpretación simultánea, donde la traducción se realiza en tiempo real y de forma continua, la consecutiva permite al intérprete esperar a que el orador se detenga para transmitir su mensaje. Se trata de una opción muy útil en presentaciones, ruedas de prensa, actos institucionales o en aquellas entrevistas en las que el formato permita este tipo de pausas.
Ahora bien, aunque elegir una agencia de interpretación puede parecer una tarea sencilla, en realidad contratar servicios de interpretación consecutiva sin prestar atención a ciertos aspectos puede dar lugar a errores que pueden afectar directamente al desarrollo y la eficacia del evento. A continuación, te mostramos cuáles son los fallos más habituales y cómo puedes evitarlos. ¡Sigue leyendo si quieres conocerlos!
No tener claro el tipo de interpretación que necesitas
Uno de los errores más frecuentes es no identificar correctamente qué modalidad de interpretación es la más adecuada para tu evento en cuestión. Ten en cuenta que hoy en día, existen distintas técnicas de interpretación profesional: simultánea, consecutiva, online o en remoto. Cada una tiene sus ventajas, sus particularidades y, por supuesto, su contexto de aplicación más efectivo.
Por ejemplo, la interpretación consecutiva es ideal para actos de tamaño reducido o intermedio, donde se suele valorar más una comunicación más pausada y reflexiva. Por este motivo, resulta perfecta para ruedas de prensa, presentaciones de productos o para pequeñas reuniones internacionales. Ahora bien, también hay que tener en cuenta que en ellas el tiempo de cada ponente puede extenderse ligeramente debido a la dinámica de pausas.
Sin embargo, no suele ser la mejor elección para eventos masivos o congresos con múltiples ponentes, que deben ser muy dinámicas y donde la agilidad de la transmisión y comprensión de los mensajes es un factor clave. En esos casos, podemos decir que la interpretación simultánea suele ofrecer mejores resultados que la consecutiva.
Elegir mal la modalidad puede condicionar negativamente tanto la experiencia del público como la fluidez del evento y hacer que tanto los ponentes como los asistentes pierdan el interés en los temas de debate. Por eso, creemos que resulta completamente recomendable dejarse asesorar por profesionales del sector antes de tomar una decisión.
No asegurarte de que dispones del equipo técnico adecuado
Otro error muy habitual tiene que ver con el equipo técnico. A pesar de que la interpretación consecutiva no requiere tantos recursos como la simultánea, sí que es importante contar con ciertas herramientas que garanticen una comunicación clara y fluida.
Muchas personas, al centrarse únicamente en la contratación de intérpretes, se suelen olvidar de que también es fundamental disponer de buenos micrófonos, auriculares, sistemas de sonido y un espacio adecuado donde el intérprete pueda escuchar con claridad y ser escuchado sin ningún tipo de interrupciones ni problemas de acústica.
Cuando decides contar con profesionales que ofrecen interpretación consecutiva de SENTAMANS, o bien de otra agencia especializada, debes tener en cuenta de que no únicamente estás contratando el servicio lingüístico, sino también los conocimientos técnicos que ayudan a evitar imprevistos. Estas empresas suelen ofrecer o recomendar el equipo más apropiado para cada situación, lo que supone una gran ventaja, especialmente si no tienes experiencia previa organizando este tipo de eventos.
Pasar por alto la especialización de los intérpretes

Del mismo modo, también es necesario tener en cuenta que no todos los intérpretes sirven para cualquier tipo de evento, y esto es algo que a menudo se suele pasar por alto. Igual que no pedirías consejos legales a un médico, tampoco deberías contratar a un intérprete generalista para trabajar en una conferencia técnica altamente especializada.
En la interpretación profesional existen perfiles con una preparación muy específica. Por ejemplo, si estás organizando un congreso médico, necesitas contar con intérpretes que conozcan la terminología médica y que estén familiarizados con los conceptos que se van a tratar. Lo mismo ocurre si tu evento está centrado en Derecho, Historia del Arte o Tecnologías de la Información.
Un intérprete que no domine el área de conocimiento sobre la que se va a hablar puede cometer errores, perder matices importantes o ralentizar la comunicación, lo que podría generar malentendidos entre los asistentes. Por eso, te aconsejamos que te asegures siempre de que la empresa o el profesional que contrates esté formado o especializado en la temática de tu evento.
No prepararse correctamente
Un buen intérprete necesita información previa para poder ofrecer un trabajo de calidad. Sin embargo, muchas veces no se entrega a tiempo la documentación necesaria, como el programa del evento, las ponencias escritas, glosarios técnicos, información sobre los ponentes o incluso el contexto de los discursos.
Este error puede tener consecuencias negativas notables en el rendimiento del intérprete, ya que trabajar a ciegas siempre aumenta el margen de error. Por eso, cuanto antes entregues todo el material posible, mejor preparado estará el profesional para anticiparse a los términos más complejos o a las referencias culturales del discurso.
Además, es importante tener en cuenta la duración del evento. La interpretación consecutiva requiere un esfuerzo mental muy elevado, y lo ideal es que un mismo intérprete no trabaje más de 40 minutos seguidos. Si el acto va a extenderse más allá de ese tiempo, lo más recomendable es contratar al menos a dos intérpretes que puedan turnarse y mantener así un nivel de rendimiento óptimo durante toda la jornada.
La interpretación consecutiva puede ser la clave del éxito en muchos eventos, siempre que se organice con el cuidado y la planificación que merece. Elegir la modalidad adecuada, contar con el equipo necesario, contratar a profesionales con experiencia en el área y prepararlos con suficiente antelación sin lugar a dudas, puede marcar la diferencia entre una experiencia comunicativa eficaz y una jornada repleta de malentendidos en la que todo el mundo termine perdiendo el interés.
En definitiva, podemos decir que, si estás pensando en contratar este tipo de servicio, es recomendable evitar los errores más comunes y apostar por la máxima profesionalidad posible. Así te aseguras de que todas las personas que participan en tu evento se sientan verdaderamente escuchadas y comprendidas y que todos los asistentes no se pierdan ningún detalle.
